5. La leyenda de El Cid, el caballero mercenario y héroe épico.

Quinta etapa: 42km, desde el pueblo montañés de Pineda de la Sierra al monasterio de San Pedro Cardeña.

El caballero noble Rodrigo Díaz nació cerca de la ciudad de Burgos. A mediados del siglo XI alcanzó gran fama luchando al lado de los Reyes de Castilla a pesar de sus disputas con el monarca. En las batallas el noble Rodrigo a menudo actuaba por su cuenta o desobedecía los deseos del rey, por lo que fue exiliado en dos ocasiones y acabó como mercenario. Como tal cambió a menudo de bando, luchando en ocasiones contra los ejércitos del Califato, y en otras, con ellos. Los moros le dieron a Rodrigo Díaz el nombre “El Cid” cuando empezó por su cuenta a conquistar las ciudades y territorios en Al Ándalus, sin la bendición de ningún rey. De hecho, en 1094, conquistó de manera independiente la ciudad de Valencia y se proclamó a sí mismo Príncipe Rodrigo Campeador “EL Cid”. Antes de morir casó astutamente a sus dos hijas con nobles muy destacados anclando así su línea de sangre dentro del linaje de la realeza española.

El legendario “Cid” es uno de los héroes épicos más famosos de España, y más aun en Burgos. A pesar de la polémica sobre sus motivaciones y logros, no hay ninguna duda acerca de su habilidad legendaria en el campo de batalla por la que recibió el título “el Campeador” que literalmente significa experto en tácticas de batalla en campo abierto. Legendario es también el viaje casi interminable que hicieron sus huesos después de morir. Inicialmente fue sepultado en Valencia. Dos años después, su viuda llevó sus restos al monasterio de San Pedro Cardeña, en Burgos. A lo largo de los siglos se trasladó su cuerpo en varias ocasiones, hasta que en 1808, durante la Guerra de Independencia, los soldados de Napoleón lo volvieron a enterrar en Burgos. Unos años más tarde fue sepultado nuevamente en San Pedro Cardeña, pero, tras un saqueo del monasterio en 1842, fue trasladado al Ayuntamiento de Burgos. Finalmente en 1921sus restos fueron sepultados junto a los de su esposa en la Catedral de Burgos.

 

La etapa 5 empieza en el pueblo Pineda de la Sierra y abandona las montañas por la antigua línea del ferrocarril minero atravesando un bello bosque a lo largo del borde de dos pantanos. El recorrido  cruza un par de pueblos pequeños y sube y baja unas cuantas tachuelas  antes de llegar finalmente al monasterio de San Pedro de Cardeña.

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